23 dic. 2009

Rondas

Entra a la casa, atraída por las hipnóticas notas del piano. Se escucha desde lejos la melodía de la última nieve de primavera, esa canción tan cercana a su infancia, a sus primeras salidas al autocine del barrio, al pochoclo y a los barquillos, las medias caídas y las gomitas en el pelo.
Ingresa a un mundo que se le asemeja igual y diferente. Recorre las habitaciones vacías, toca la textura de la madera de las escaleras; huele la humedad, el polvo y los olores que fueron quedando impregnados en el papel tapiz, descascarado y manchado.
Las sopas del abuelo, la colonia de rosas de la abuela, el toscano del tío.
Los colores sepias de todos los cuartos, los pisos crujientes de maderas demasiado pisadas, las alfombras que lanzan miles de motitas de polvo, las persianas descoladas.
Llega al salón principal, al costado el piano, que resuena con la melodía perenne de la partitura amarilla y pergaminosa que quedó allí, cuando todas las demás se fueron.
Allí sobre la alfombra que fue mullida y refulgente de rojos, están sentados los chicos, como aquel verano, las mismas sonrisas, los mismos hoyuelos. Se sienta cerrando la ronda, el lugar vacío la espera.
Mira alrededor y todos están allí. Raúl el mago, Alicia la bailarina, Aída la cantante, Marcos el clown, y ella la soñadora.
La botellita sigue en el medio, girando y girando, todos la miran expectantes. ¿A quién apuntará?
La ronda se completó, la espera finalmente llegó a su fin. Sus cuerpos inmateriales emiten sonrisas de reconocimiento. Del piso superior llegan los sonidos de risas de niños, de ellos mismos, de otros. Todos estuvieron esperándola, ahora podrán seguir jugando, sin tiempo límite, la botellita seguirá girando, y ellos esperaran indefinidamente, como la melodía del piano, a que deje de girar, alguna vez.


Autora: Sonia Acevedo
Blog: http://bubullita.blogspot.com/
Idea utilizada:
¿Y si dejamos una partitura sobre un atril? En el silencio de la noche unas manos invisibles tocan La última nieve de primavera; serán las manos de un hijo que ya no está.
O será un disco que se pone en movimiento al solo impulso de los pensamientos.
Donante: Perla

2 comentarios:

  1. Es un texto muy femenino y nostalgico. Las historias no suceden en el pasado, estàn sucediendo ahora, siempre... Me gustò mucho.

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  2. Anónimo8/1/10 7:00

    Lindisimo, lleno de recuerdos de infancia.
    Muy emotivo...

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